Foto de grupo de amigos de Outbarriers sobre la que aparece una mano con el dedo pulgar hacia abajo indicando que no hay ido bien

Fracaso: en busca de la financiación perdida

Un fracaso “satisfactorio” en el camino

Hoy es un día duro, bastante duro. Se supone que ahora mismo deberíamos estar celebrando que hemos conseguido el objetivo de financiación que nos permitiría tener los recursos para hacer “visible” España en 2 años.

Pero no ha sido así. En su lugar, estamos algo cabizbajos y haciendo autocrítica. Como primera medida para superarlo, esta publicación que estás leyendo y por lo que te damos las gracias.

Un gato con kilos de más salta con tan poca fuerza que provoca que caiga casi antes de salir al suelo

¡Vaya torta nos hemos pegado!

Vamos a hacer un análisis cronológico de lo acontecido. Empecemos.

Equity crowdfunding de impacto social

Para sacar un proyecto adelante como Outbarriers hacen falta apoyo y gasolina.

No sale adelante sólo con palmaditas en la espalda…y hasta ahora hemos tenido demasiado:  ¡Mucho ánimo chicos!

Muchos que sólo se quieren hacer la foto…pero cuando hablas de hacer algo… se sacan los bolsillos y te señalan amablemente la salida.

Es la sociedad en la que vivimos y ya sabemos cómo funcionan las cosas. Así que iniciamos nuestro camino para obtener financiación privada con mucha ilusión, a través de una plataforma de equity crowdfunding para proyectos con impacto social con la que teníamos muy buenas sensaciones: La Bolsa Social, y que además nos conocían muy bien, ya que coincidimos con algunos miembros de su equipo durante nuestro proceso de mentoring en Tetuan Valley.

Para el que no lo sepa, un equity crowdfunding es un proceso de inversión donde cualquier puede invertir con pequeña cantidad y se hace socio de la empresa. La Bolsa Social se encargar de gestionar estas inversiones pero solo promueve las inversiones de proyectos que además de ser rentables tiene un impacto social o medioambiental positivo. ¡Encajábamos de lleno!

La verdad es que llevamos tiempo ya en esto de las start-ups.

En concreto, con Outbarriers ya van tres años (aunque nuestro camino como emprendedores es mucho más largo) pero nunca antes habíamos salido en busca de inversión privada. Todo lo logrado hasta ahora, que no es poco, lo hemos hecho con nuestros recursos, a base de competir en certámenes, ganar premios y alguna subvención de la Unión Europea que nos hemos currado como nadie.

Pero la inversión privada es otra cosa, y más ahora en plena burbuja de las start-ups… con tanto daño hecho por proyectos de pasarela, muy bien vestidos para la ocasión con toda la terminología de moda, unas métricas más falsas que la democracia de Venezuela y una puesta en escena digna de un Óscar (o del Club de la Comedia).

A pesar de todo, teníamos muchas esperanzas en este proceso y la seguridad que te da haber hecho los deberes, siempre con la humildad por delante y nuestras ganas por aprender y seguir evolucionando.

La precampaña

Tras pasar una due dilligence bastante exhaustiva durante algunos meses nos encontramos que para poder lanzar públicamente la campaña teníamos que conseguir anticipadamente el compromiso de inversión el 30% del objetivo entre nuestro entorno (las famosas FFF). Esto venían a ser unos 55.000€. Eso era algo que no entraba en nuestros planes, puesto que después de tres años de proyecto, nuestro entorno ya estaba bastante explotado….sin embargo, ese fue el momento más gratificante de todo el proceso, ver cómo tu familia, tus amigos y algún que otro conocido, algunos en situaciones económicas muy ajustadas, decidían apostar por ti y por tu proyecto con una confianza plena. Eso nos dio alas.

Botón de empezar pulsado repetidas veces

¡Allá vamos!

La Campaña

El caso es que no conseguimos volar muy alto, tras obtener cerca de un 17% (unos 30.000€) comenzaba el camino duro. Tras varias semanas de reuniones y llamadas con los inversores y los fondos de impacto social más importantes de España , que en algún caso llegaron a ser muy esperanzadoras llegando incluso a tener virtualmente cerrada la inversión, la ronda se quedó en un inamovible 41%.

Uno tras otro, los inversores se iban echando a un lado sin dar la más mínima explicación, salvo algún que otro “no me interesa en este momento” o aplazando su análisis tras el parón veraniego.

“Quedan 0 días”

El 31 de Julio llegó y nuestro contador de financiación seguía en el 41%. No lo conseguimos. No nos pilló por sorpresa, ya lo habíamos “descontado” semana antes. Un semana dura.

De nada o poco sirvió el premio que el Ayuntamiento de Madrid nos otorgó en plena campaña como Mejor app que mejora la vida de los ciudadanos o que la misma Comisión Euopea concediera el Sello de Excelencia a nuestra propuesta para H2020 recomendado incluso su financiación.

Ficha de campaña en la web La Bolsa Social. Indica que quedan pocas horas para que termine

No hubo milagro

¿Qué salió mal?

Es la pregunta más difícil. Creemos que ha sido una suma de factores externos pero sobre todo son internos. Pasamos enumeramos los que consideramos más determinantes.

  • 30% de compromiso de inversión no alcanzado entre campaña. Esto frenó que parte de los inversores de La Bolsa Social no apoyaran en masa en el inicio de campaña.
  • Comunicación: “Outbarriers es para todos”. No hemos sabido comunicar que Outbarriers es una solución para todos y no solo para personas ciegas. Su utilidad no tiene fin y posibilita muchas soluciones de accesibilidad y marketing inclusivo.
  • Falta de inversor líder. Normalmente en las campañas de equity crowdfunding hay una fondo o empresa que hace una inversión al torno del 50% o más de la cantidad necesitada. Este inversor se suele haber trabajado previa fase a la campaña. En nuestro caso no lo hicimos.
  • No haber sido acelerado por algún fondo social. Muchos de ellos invierten en start-ups que han pasado por ellos. La principal razón es que los conocen, han trabajado con ellos y conocen sus puntos fuerte y débiles. Es algo lógico.
  • Pre-money algo elevado. No sabemos si los fondos que iban a invertir querían un descuento a lo “rebajas de verano” y por eso no concluyeron con la inversión. Lo veremos más adelante.
  • Salida tarde y en verano. El tiempo de campaña son 55 días, casi 2 meses. Comenzamos el 6 Junio y terminamos el 31 de Julio. Aunque ya las vacaciones se hace más escalonadas, eso no quita que conforme se acercan las fecha del 1 de Agosto, la mayoría de empresas y fondos van tomando vacaciones, dejando las inversiones para cuando comience el año en Septiembre.
  • Compromisos familiares ineludibles. Ciertos eventos familiares, profesionales y de salud, hicieron que durante parte de la campaña no se estuviera al 100%.

Seguro que hay más razones, pero consideramos que estas son las más críticas.

¿Y ahora qué?

Todo esto ha servido para mucho, lo hemos hecho todo lo mejor que hemos podido y lo que las circunstancias nos han permitido (con una boda de por medio) aunque sabemos que hay cosas que podíamos haber hecho mejor…pero no hay lugar para lamentaciones.

Pero ni mucho menos todo es negativo.

¿Por qué es un fracaso “satisfactorio”?

Porque la campaña ha sido también un generador de potenciales clientes, distribuidores, alianzas, etc. Raro es el día que no nos entre una nueva propuesta. Ha ayudado y mucho a generar negocio. Negocio que al final es lo importante de toda start-up: vender y cobrar.

Tenemos a nuestros clientes (Mahou, Coviran, …)  y hay oportunidades reales encima de la mesa.

También hay muchos inversores interesados que en Septiembre se reunen y quizás estimen invertir en Outbarriers, luego quizás solo es cuestión de tiempo que consigamos la inversión que nos ayudaría a ir mucho más rápido.

Mientras eso llega, seguiremos haciendo “bootstrapping” (re-inversión de las ventas).

Por último y no menos importante….

¡Gracias, gracias y muchas gracias!

Como hemos mencionado antes, estamos muy contento por como nuestro entorno (amigos, algunos familiares y conocidos) nos apoyado junto a inversores de La Bolsa Social. De verdad que cuando veíamos alguna inversión de ellos nos animaban y alegraban el día.

❤️ ¡Muchísimas gracias a todos!  ❤️

Por supuesto no nos podemos olvidar de agradecer a todas las organizaciones, empresas y asociaciones que nos han apoyado, empezando por La Bolsa Social, por apostar y apoyar por nosotros. Muchas gracias también a la Universidad de Granada y UGR Emprendedora, a Tetuan Valley, a los Unreasonables, a Alhambra Venture, y otras tantas entidades que nos han ayudado a difundir la campaña.

Esto ha sido un “golpe duro” que nos va a permitir crecer más fuertes 🙂

¡Seguimos…visibles!

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